miércoles, julio 30, 2008

Una historia que querìa ser triste.

Desde el dìa anterior habìa planes, pero sabemos que a los planes se los lleva el carajo si quiere...y de la nada no tenìa ganas de salir, con èl. Para terminar pronto, preferìa echarla en su casa y recordar con melancolìa los ratos romànticos.
Asì que despuès de haber de haber gastado con desfachatez el agua de la regadera, saliò y optò sòlo por una bata, decidida a llamarle y decirle que siempre no de la manera màs amable para que no sonara grosera, que es lo que menos hacìa falta: màs groserias.
Pero habìa que pensarlo bien, pues era importante verlo y no verlo, le querìa entegar el segundo capitulo de una historia que estaba escribiendo y entre màs ràpido mejor.

Dos tonos y ahì estaba su voz...unas palabras antes de sonar el fregadazo y tome, ella tambièn sintiò el aire frio cuando le dijo que si se podìan ver mañana porque hoy no querìa salir, que no tenìa ganas. Quizà hubieron unos minutos de silencio...pero me contaron que èl sòlo atinò en decir que era importante que se vieran porque habìa que hablar de cosas muy importantes, y la chica cediò...a mi me parece que a veces no es tan mala ondita.
Pero cuàl fue el apuro al saber que èl se encontraba afuera de su casa y ya la estaba esperando, la bata volò y la decencia de la ropa se hizo presente...

Unos minutos màs y ya estaban juntos, aunque la cara de paleta payaso seguìa ahì la chica confio en que lo que "habìa que hablar" no era demasìado rudo o doloroso.
Despuès de recorrer unos cuantos kilometros llegaron a un lugar, tal vez històrico para ambos y de nuevo la linea de comunicaciòn se abriò y el sol cursimente brillò.

Y es aquì en donde la historia que querìa ser triste ya no lo fue, se frustrò y yo opino que fue lo mejor porque sè que la vida volviò, la confianza y la seguridad les amarraron las cintas de los tenis para no tropezar, que bueno, porque son una pereja hermosa.

De la otra "reconciliaciòn" ya no creo obtener informaciòn y si sì no creo que sea apta para contar en nuestro horario familiar...
Pero yo creo que serà euforica, porque antes de conclucir con el relato ella me contò que se sentìa tan feliz que querìa tomarlo de la mano y llevarlo al cine para hacerle ver por cuarta vez Batman.

1 comentario:

ESCRITOS DE LA JUVENTUD INDECENTE dijo...

Joder que ganas de tirar el tiempo a la basura, acaso no se aburren. ¿Qué es eso de ver batman por cuarta vez? Yo propongo que mejor se vayan a follar, eso si que seria una reconciliación a no se que.
En fin, espero que te encuentres muy bíen.